Otro cuatro de julio

Por: Ana Lydia Vega – El Nuevo Día

Hay un dicho puertorriqueño que siempre me ha intrigado, aquel que acusa a alguien de creerse “un cuatro de julio” cuando, en realidad, no es más que “un martes en Culebra”.

Esa ocurrencia tiene que haber surgido en la época de las ostentosas paradas militares que desfilaban, con tanques de guerra y fanfarria de entierro, a lo largo de la avenida Ponce de León. Mientras bandadas de aviones de propulsión a chorro surcaban el cielo brumoso del verano, destacamentos del Ejército, la Marina, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional de los Estados Unidos marchaban ante un templete improvisado para recibir la bendición oficial.

Escena más pintorescamente colonial no es posible imaginar. Con su corillo de funcionarios amaestrados, el gobernador trajeado de dril blanco, la ensombrerada primera dama y la enmoñada alcaldesa de la capital saludaban orondos y sonrientes el paso apabullante de la milicia imperial. Junto a ellos, en primera fila, los generales gringos sudaban la gota gorda abrumados por el peso conjunto de uniformes, calores y discursos, ansiando el momento del cubalibre helado en la terraza del Officer’s Club.

Glorias castrenses del ayer, cabe señalar. La magna conmemoración de antes ha ido desmereciendo con el tiempo. Hoy día, el cuatro de julio se acerca a la insignificancia de un martes en Culebra. Es más, precisamente para Culebra -entre otros destinos playeros- es que emigran las masas boricuas que una vez hubieran vitoreado, banderitas multiestrelladas en mano, la rimbombante procesión marcial.

Ahora, si no es a fuerza de fanatismo partidista, guaguas fletadas, empleados presionados y orquestas de moda, ni los deambulantes se prestan para ir a ovacionar arengas trilladas bajo el fuete implacable del sol. Y, ciertamente, no deja de extrañar que, en un país tan dominado por el delirio yankófilo, los ritos nacionales estadounidenses motiven tan poco a la gran mayoría. Muestra elocuente de ello es la reciente primaria demócrata, de escasísima participación electoral. ¿Será que nos ha alcanzado, al fin, la conciencia del absurdo? ¿O, por lo menos, la del ridículo?

La conciencia, esa mosca majadera, zumba a la sordina en lo que el absurdo y el ridículo siguen de guardia. Absurdo es, por ejemplo, aclamar la independencia ajena mientras se le huye a la propia. Ridículo, ufanarse de unos derechos democráticos que no se pueden ejercer. Absurdo y ridículo resulta desvestirse de uno mismo para disfrazarse de otro, conformarse con simulacros de gobierno propio, entrar en componendas con la impostura.

Las festividades del cuatro de julio nos colocan a todos en posición embarazosa. La Revolución Americana, la primera en darle el golpe de gracia a la dictadura monárquica, fue el modelo de lucha que inspiró a franceses, haitianos e hispanoamericanos en el adelanto de sus causas libertarias. No hay mejor manera de reverenciarla que asumir su legado histórico. La comprensión cabal del significado de esa fecha debería propiciar una reflexión descolonizadora.

Se necesitaría, por otra parte, un acto prodigioso de malabarismo sicológico para lograr reconciliarnos con las dos caras contradictorias de los Estados Unidos. Como el personaje dividido de aquel famoso relato de Robert Louis Stevenson, Tío Sam es a la vez Tío Jekyll y Tío Hyde. Tío Jekyll exhibe su cara luminosa, la del vecino dadivoso, la del benefactor de la humanidad. Tío Hyde oculta su cara monstruosa: la del jaquetón abusivo, la del saqueador solapado del patrimonio universal.

Me esfuerzo por entender la mentalidad de los estadistas tomando prestada su perspectiva ideológica. Si yo creyera en la anexión como destino político ideal para Puerto Rico, me negaría a ejecutar, cada año, la misma pantomima grotesca. Festejaría el cuatro de julio en son de protesta, reclamando a viva voz los poderes que el campeón original del anticolonialismo se niega a reconocernos.

Tienen razón quienes se fugan a la playa, quienes hastiados, asqueados o desentendidos del oportunismo y el engaño, le sacan el cuerpo a esas ceremonias perpetuadoras de nuestro malestar. Así es como se rinde honor al cuatro de julio, rechazando lo inaceptable, abrazando la verdad.

En resumidas cuentas, más vale ser un martes en Culebra -esa miniatura de patria, única en su belleza, protagonista de su propia épica insular- que un cuatro de julio en Puerto Rico, sosa liturgia de libertades confiscadas, hueco tributo al servilismo y a la inmovilidad.

Irizarry Mora denuncia atentado contra recursos naturales del Sur

San Juan – El candidato a gobernador del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Edwin Irizarry Mora, denunció hoy desde Ponce el patrón de asedio, destrucción y fragmentación de los recursos naturales de la zona sur del país, ejemplificado en una serie de proyectos como el “gasoducto del sur” y el “Windmar”, entre otros.

Acompañado de varios dirigentes de organizaciones comunitarias de la región, así como de científicos y dirigentes ambientalistas, Irizarry Mora criticó duramente la política energética impulsada por la Autoridad de Energía Eléctrica y avalada por el gobernador Acevedo Vilá y lo retó a debatir públicamente sobre el tema.

“La construcción del gasoducto, cuya inauguración se lanzó con bombos y platillos en días recientes, es la muestra más dramática de cómo la actual administración le ha dado la espalda a los reclamos de los ciudadanos, de las comunidades y de los científicos preocupados por la forma errada en que se han estado manejando nuestros recursos más valiosos. Si realmente cree que esto no es un problema que explique el porqué y en qué se basa. Estoy convencido que un debate público aclararía mucho las cosas”, puntualizó el también Catedrático de Economía y Planificación de la UPR.

Señaló que ninguna región geográfica del País se salva hoy día de la visión desarrollista desenfrenada y sin sentido que antes protagonizaba el PNP y en los últimos ocho años dirige el Partido Popular. “En la región sur del país, la construcción del gasoducto, el endoso de proyectos como Windmar, propuesto en el lugar menos adecuado, el atentado contra la Laguna Las Salinas, y el desplazamiento de comunidades ante proyectos mal planificados, constituyen muestras contundentes de la total ausencia de sensibilidad de un gobierno que cada vez se aleja más de los mejores intereses de nuestra gente” enfatizó Irizarry Mora.

Explicó que el Programa Electoral del PIP incluye una firme apuesta al aumento en el uso de fuentes renovables como parte de la política energética y de producción de electricidad en Puerto Rico y en la participación de la ciudadanía en el proceso de toma de decisiones. “Nuestro objetivo es que el país sea autosuficiente energéticamente en el largo plazo. Para lograrlo estamos obligados a comenzar a sustituir las fuentes importadas, es decir, los combustibles fósiles, por las fuentes gratuitas que nos provee abundantemente la naturaleza” señaló.

“Nuestra propuesta principal en el tema energético, precisamente, parte de la existencia de unos terrenos que tenemos disponibles aquí, entre Peñuelas y Guayanilla, en las antiguas instalaciones de las petroquímicas. Allí proponemos el inicio de una gigantesca industria basada en la energía solar, con una fábrica de paneles fotovoltaicos para suplir a todo el país y con una finca de hasta 1,500 cuerdas de terreno que proveerá la energía eléctrica que demanda gran parte de la región” describió Irizarry Mora. “Ese proyecto será complementado con una política energética adaptada a las condiciones del país y basada en las fuentes renovables”, añadió.

Finalmente, el candidato del PIP sostuvo que las luchas comunitarias se acentuarán durante los próximos meses y años, a la luz de los planes de la AEE, en el sentido de que se construirán más centrales termoeléctricas a base de carbón, de aceites derivados del petróleo y de gas natural, todas las cuales afectan la salud de los residentes de las comunidades en las que se propongan están instalaciones.

Por su parte el candidato a Alcalde de Ponce por el PIP, el profesor José Víctor Madera, se hizo eco de las expresiones de Irizarry Mora al denunciar la política pública del gobierno.

“Yo estoy convencido de que el mejor ejemplo de trabajo y esfuerzo en contra de esa política errada es precisamente que el PIP se ha insertado en todos los procesos de apoyo a las comunidades.  Las comunidades no tienen otra opción para responder asertivamente a lo que le quiere imponer la mala planificación del gobierno central que considerar las posiciones que plantea en su plataforma de gobierno el Partido Independentista Puertorriqueño, tanto a nivel nacional, como a nivel de los municipios”, concluyó Madera.

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Lanza reto a la juventud ante Congreso de Líderes

San Juan – A creer en ellos mismos y en nuestra capacidad como puertorriqueños y puertorriqueñas de transformar de forma radical el destino de Puerto Rico, fue el reto lanzado por el candidato a la gobernación del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Edwin Irizarry Mora, a más de medio centenar de estudiantes destacados de escuelas superiores en el Congreso de Líderes de Puerto Rico.

Irizarry Mora aseguró que los indicadores que miden el bienestar de la juventud denotan los serios retos que enfrentan y lo poco que han hecho las respectivas administraciones de gobierno para atender los mismos y brindar los servicios que amerita la juventud para desarrollarse plenamente en el futuro.

“Contrario a jóvenes como ustedes, que tienen unas metas y objetivos más claros y definidos en su vida, los indicadores que miden el estado de situación para la gran mayoría de los jóvenes de nuestro país hablan de desesperanza”, puntualizó.

Entre los indicadores mencionó:

  • La tasa de deserción escolar supera el 25% y el 60% de los estudiantes de escuela superior no terminan el 4to año

  • 47.6 % de la población mayor de 16 años está inactiva en el campo laboral

  • Según datos de la Junta de Planificación, cerca del 37% de los puertorriqueños que emigran a los Estados Unidos cuentan con estudios universitarios y el 46.9 % de éstos tiene entre 20 y 34 años de edad, las edades de mayor productividad laboral

  • En el 2005 más de la mitad de las víctimas de homicidios fueron jóvenes varones entre 20-29 años. Puerto Rico figura como la 2da nación del mundo con la tasa más alta de muertes violentas entre jóvenes de 15 a 29 años

  • Un 48% de la población penal tiene entre 16 y 29 años de edad y su nivel de escolaridad promedio era de cuarto grado

  • Mientras el Departamento de Corrección invierte $28,000 por cada confinado, el Departamento de Educación invierte $4,200 por estudiante

  • El Tribunal emite multas diarias al Departamento de Educación por no atender las necesidades de niños diagnosticados con condiciones de salud que requieren servicios de educación especial

“Yo quiero abrirle un espacio de esperanza a nuestra juventud. Esto supone que su voz tiene que ser escuchada, que deben ser partícipes de toda política gubernamental que los afecte, y que desde temprana edad hay que apoderarlos para tomar decisiones. Ningún gobierno popular ni novoprogresista lo ha hecho hasta ahora, y luego de 40 años de turnarse en el poder difícilmente se le pueda creer una sola promesa dirigida a lograr esto”, manifestó enfáticamente aspirante a la gobernación.

El dirigente independentista enfatizó que no se puede seguir perdiendo el recurso más valioso de nuestro país víctima de la droga, del crimen y del ocio por la falta de empleo y oportunidades. “No deseamos que más jóvenes abandonen nuestras escuelas por las deficiencias. No podemos permitir que más jóvenes profesionales abandonen el país buscando oportunidades de estudio y progreso en el exterior. No queremos que tantos niños/as vivan bajo los niveles de pobreza, convirtiéndose en terreno fértil para la delincuencia juvenil”, añadió.

Finalmente, explicó que la actual coyuntura es una oportunidad única de llevar a Puerto Rico por un sendero radicalmente distinto, de verdadero progreso y bienestar para todos /as. “Los invito a asumir un compromiso firme con su país y a darnos la oportunidad de cambiar radicalmente las cosas por el bien de Puerto Rico, por el bien de ustedes y por las futuras generaciones”, concluyó.