Un país agrícola sin agricultura

Tomado del periódico El Nuevo Día

Por: Angel Collado Schwarz – Fundación Voz del Centro

En la década del cuarenta, el último gobernador extranjero en Puerto Rico, Rexford G. Tugwell, exclamó con asombro: “Imagínense, la comida es importada. Han perdido el arte del trópico. Nadie bajo ese sol, con buen terreno y con cuarenta pulgadas de lluvia, debe pasar hambre”. Puerto Rico goza del escenario perfecto para ser autosuficiente en lo que respecta a su capacidad terrestre y marina de satisfacer las necesidades alimentarias de sus ciudadanos.

Hace muchos años la agricultura desempeñó un rol protagónico en nuestra sociedad y nuestra economía. En 1935, el secretario del Interior, Harold Ickes responsabilizó a los Estados Unidos de destruir nuestra agricultura: “Puerto R i c o… ha sido víctima de una economía de ‘laissez faire’ que ha originado el crecimiento rápido de grandes corporaciones azucareras absentistas, las que han acaparado mucha tierra que antes pertenecía a pequeños agricultores independientes, quienes, en consecuencia, se han visto reducidos prácticamente a la servidumbre económica. Si bien es cierto que la inclusión de Puerto Rico dentro de nuestras barreras arancelarias ha sido sumamente beneficiosa para los accionistas de esas corporaciones, los beneficios no han pasado a manos de la masa de puertorriqueños.

Éstos, por el contrario, han visto que las tierras en las que antes sembraban cultivos de subsistencia, se han dedicado a la producción de azúcar, mientras ellos han sido empujados gradualmente a importar todos sus alimentos básicos, pagando por éstos los altos precios producidos por el arancel. Hoy día hay más miseria e indigencia y mucho más desempleo en Puerto Rico que en cualquier época previa de su historia”.

Años después, la situación empeoró con la operación Manos a la Obra, la cuál continuó debilitando a la industria agrícola. Se asignó prioridad al programa de industrialización basado en inversiones extranjeras. Se buscaba resultados inmediatos, aunque fuesen temporeros. El propio Teodoro Moscoso me comentó en sus últimos años de vida sobre el grave error que fue abandonar la agricultura.

Es lamentable que hoy día el único alimento cultivado en nuestra tierra que supera el renglón de las plantas ornamentales sean los plátanos. La venta de estas plantas es cuatro veces mayor que la venta de los mangós.

Más lamentable aún es que los mangós cosechados en la Isla sean desplazados por guineos de Costa Rica y piñas de la República Dominicana en los barcos que llevan los productos a Europa.

Recientemente se reseñó en la prensa que los barcos llegaban sin cupo para nuestros furgones de mangós. Esta industria produce 700 empleos y genera $18 millones anuales. Pero las leyes de cabotaje federales, al obligarnos a utilizar los transportes marítimos estadounidenses considerados los más costosos e ineficaces, no sólo perjudican la exportación de nuestra producción agrícola: también aumentan el costo de los alimentos que importamos La calidad de nuestros productos agrícolas es insuperable. Tres ejemplos de reconocimiento internacional son la piña, la cual es considerada por los expertos como superior a la de Hawai; el café, el cual se ofrece en restaurantes de alta cocina en Europa como un delicatessen; y el mangó, el cual recibe en Europa una aceptación formidable. Experimentos como la siembra de arroz en la década del setenta fueron abandonados ante la incapacidad de los gobiernos de turno para incentivar a empresarios locales.

Debemos ver a Israel como nuestro principal modelo de desarrollo agrícola. Han conseguido cultivar en el desierto.

Satisfacen toda la demanda alimentaria de sus ciudadanos, más exportan su producto agrícola a Europa. Sin embargo, su economía no se limita a la agricultura: ésta complementa una moderna industria de alta tecnología.

En Israel, la agricultura representa un 2% del producto bruto mientras que en Puerto Rico es menos de 1%. Israel tiene el doble de la población de Puerto Rico pero cuatro veces el número de empleados en la industria manufacture ra .

Israel, al igual que otras colonias antiguas, ha alcanzado estos éxitos económicos desde una plataforma sobera n a .

En Puerto Rico, aunque el escenario actual permite mejoras a la industria agrícola, el status político limita su desarrollo y potencial. Las leyes de cabotaje federales y la falta de poder para negociar tratados internacionales constituyen una camisa de fuerza para este d e s a r ro l l o.

El otro aspecto importante es la mano de obra, la cual es muy limitada, pues es mucho más cómodo depender del mantengo federal. Lo irónico de la situación es que tampoco tenemos el poder para importar mano de obra que cultive nuestras tierras.

Comité Central aprueba Programa de Gobierno PIP 2008

San Juan – La Comisión Política y el Comité Central del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), constituidos en Asamblea, aprobaron hoy (20 de julio) su Programa de Gobierno para las elecciones de noviembre de 2008. “Luego de meses de consulta y diálogo con la militancia, grupos comunitarios, trabajadores, uniones sindicales, ambientalistas, líderes cívicos y culturales, economistas, asociaciones profesionales, cooperativistas y expertos en distintas áreas del ámbito gubernamental, hoy sometimos ante la Asamblea de Programa para su evaluación y aprobación nuestro Programa de Gobierno para las Elecciones de 2008″, expresó con entusiasmo Edwin Irizarry Mora, candidato a la gobernación del PIP.

Irizarry Mora, aseguró que el programa electoral del PIP es “radical e implantable”. El dirigente independentista explicó que todas las medidas políticas de dicho programa son “viables y asumibles” a tenor con la seriedad y responsabilidad que diferencian al PIP de otros partidos políticos.

“Los otros vendrán con los mismos cuentos y promesas, pero el País los conoce. Nosotros llevaremos nuestro mensaje de pulcritud y decencia en la gestión pública y educaremos sobre la necesidad de integrarnos al resto del mundo y servir de ejemplo de lo que es desarrollar un país”, enfatizó Irizarry Mora.

El también Catedrático de Economía, puntualizó que el documento aprobado, más que un programa, es una propuesta de proyecto para traer cambios radicales a la sociedad para enfrentar los retos del futuro.

Irizarry Mora destacó que en los trabajos de elaboración del programa han intervenido “muchas personas con un profundo conocimiento de la realidad puertorriqueña”, cuya dedicación agradece la dirección del PIP.

El Programa, aseguró el candidato independentista, está a la vanguardia para atender problemas apremiantes en el País y extirpar sus causas. “Por muchos años impulsamos y defendimos, solos, la visión salubrista de la medicación de la droga y la reforma legislativa a través de un sistema unicameral proporcional, recordó Irizarry Mora. Sin embargo, éstas y muchas otras han sido olvidadas, ignoradas, caricaturizadas y mal copiadas por los líderes del PPD y el PNP”, subrayó.

Entre las propuestas contenidas en el Programa destacó:

De obtener la gobernación y la mayoría legislativa convocar la Asamblea Constituyente Albizuísta de la República de Puerto Rico. De no ser así, impulsar una verdadera asamblea constitucional de status entre las alternativas reconocidas por el derecho internacional y que excluya el actual status colonial.

  • Eliminación total del IVU y del Arbitrio General.
  • Reducción drástica de los impuestos para la clase media y trabajadora. Fijar un 10 % de tasa contributiva básica a las corporaciones extranjeras que gozan de privilegios contributivos.
  • Integrar a Puerto Rico al mundo mediante vínculos y tratados bilaterales y multilaterales con otros países.
  • Estímulos a las empresas puertorriqueñas para que sean una fuente de empleos estables.
  • Priorizar el modelo cooperativista en la prestación de servicios para resolver problemas de vivienda, transportación, salud, desarrollo agrícola y manufacturero.
  • Apoyo técnico y financiero a iniciativas empresariales de jóvenes como estrategia para reducir la fuga de talento.
  • Iniciar la transición hacia el uso de combustibles renovables para la generación de electricidad con la creación de la finca de producción de energía solar más grande del mundo, en las antiguas petroquímicas en Peñuelas-Guayanilla, con capacidad de energizar 150 mil hogares.
  • Implementar la Unicameralidad y la Representación Proporcional. Eliminar todo tipo de gastos excesivos y superfluos manteniendo el legislador a tiempo completo para impedir el conflicto de intereses. Se creará una comisión de ciudadanos para asignar el monto salarial a los legisladores.
  • Garantizar el derecho a la verdadera sindicación y a la huelga de los empleados públicos.
  • Elevar a rango constitucional el principio del Mérito para ocupar puestos en el Gobierno.
  • Crear el Consejo Judicial con rango constitucional para evaluar las candidaturas a cargos judiciales y desterrar el favoritismo y las influencias político-partidistas en los nombramientos de jueces.
  • Seguro Nacional de Salud que dará cobertura a toda la población basado en el sistema de pagador único, garantizando el acceso a servicios de buena calidad y atención especial a la salud mental.
  • Instaurar efectivamente el enfoque salubrista con programas de medicación en el tratamiento de la adicción.   Apoyaremos con mayores recursos técnicos y financieros a las organizaciones no gubernamentales que dan servicios a las personas sin hogar y a los drogodependientes.
  • Plan de Uso de Terrenos con 800 mil cuerdas de reserva para el desarrollo agrícola.

Implantar políticas de apoyo a la producción agrícola local como medida de Seguridad Alimentaria en el abastecimiento de alimentos.

Irizarry Mora destacó que ahora el objetivo del PIP es continuar comunicándole de manera efectiva a los puertorriqueños y puertorriqueñas las propuestas radicales para beneficio del País plasmadas en el Programa y la urgencia y necesidad de la independencia para dar “un avance definitivo” hacia el trabajo digno, la salud, el desarrollo económico, el bienestar y la tranquilidad.