Por Joel Ortiz Rivera / joel.ortiz@elnuevodia.com – El Nuevo Día
Rodeada de las palmeras de una playa de Loíza, Dylcia Pagán da rienda suelta a su creatividad y puertorriqueñidad, y se siente feliz y libre.
Esta cineasta, productora y escritora dice que siempre ha sido una mujer libre, aun cuando cumplió 19 años y medio de prisión tras ser convicta de “conspiración sediciosa para derrocar al Gobierno de Estados Unidos” y ser vinculada a las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).
Pagán está en el grupo de 12 independentistas puertorriqueños que fueron acusados en 1980 de esa conspiración sediciosa, por participar en actividades de la FALN o del Ejército Popular Boricua – Los Macheteros.
Ambas organizaciones luchaban desde la clandestinidad por la independencia para Puerto Rico. La FALN tenía su sede en Chicago y Nueva York, principalmente, y Los Macheteros operaban desde Puerto Rico.
El 10 de septiembre de 1999, el entonces presidente Bill Clinton concedió clemencia condicionada a esos 12 independentistas. La clemencia fue producto de una larga campaña de presión pública centrada en la desproporción en las condenas y el delito cometido.
La clemencia presidencial ha vuelto a la palestra pública porque Eric Holder, el designado secretario de Justicia de Barack Obama, participó en el proceso como subsecretario de Justicia.
Pero a casi 10 años de su excarcelación, la mayoría de estos independentistas llevan en la Isla una nueva vida productiva, aunque no se arrepienten de haber pagado con cárcel sus actos.
“Tuve el privilegio de haber aportado a la liberación de mi patria”, dijo Pagán en el balcón de su hogar. “Si tuviera que hacerlo de nuevo lo haría. No es que quiera, pero si tuviera que hacerlo, lo haría”.
Desde su excarcelación, Pagán ha participado en la realización de documentales, como “La doble vida de Ernesto Gómez Gómez”. Ahora trabaja en uno sobre cinco mujeres nacionalistas y en una autobiografía que titulará “Amor sedicioso”.
Nacida y criada en Nueva York, Pagán estudió en el Brooklyn College, y trabajó para cadenas televisivas como NBC, CBS y ABC. Aunque viaja regularmente a Estados Unidos por asuntos de trabajo y para dar charlas educativas y culturales a diferentes grupos, dice que “estoy en mi patria, y eso no lo cambio por nada”.
Además, se desvive por la cultura de Loíza y en esfuerzos por capturar la tradición oral y el talento que se pierde allí por falta de lugares en donde exponerlo y pulirlo.
Éxito como artista
Mientras, Elizam Escobar es tal vez el excarcelado que más presencia pública ha tenido por su éxito como artista plástico. Es profesor de dibujo, diseño y pintura en la Escuela de Artes Plásticas desde el año 2000.
“Para mí, el trabajo de profesor de arte es algo fundamental”, dijo Escobar. “Junto con mi trabajo pictórico, es lo mejor que puedo contribuir al desarrollo de nuestra cultura nacional y a la creación colectiva de conciencia”.
Escobar dijo que coincide esporádicamente con otros de sus compañeros de lucha y cuenta con la defensa de la independencia nacional entre sus objetivos máximos, aunque ahora con otro matiz.
“Mi papel es tratar de crear la unidad para conseguir ese objetivo del cual hemos sido parte”, expresó.
“En cuanto a mi participación en el movimiento clandestino, no tengo nada de qué arrepentirme”, indicó. “Al contrario. Todos los países que han luchado por su independencia han tenido que utilizar todos los medios a su alcance”.
Por su parte, de prisionero político, Edwin Cortés pasó a ser un exitoso líder y dirigente de equipos de baloncesto de categorías menores en Aguadilla.
Complementa su pasión deportiva con su trabajo en facturación médica. Explicó que tuvo la suerte de que su esposa lo esperó por el tiempo que estuvo encarcelado, y que su readaptación a la sociedad no le fue tan difícil por tener a más de la mitad de su familia en la zona oeste de la Isla.
Otro proyecto importante en su vida, además de su nieto de 9 años, es la exposición “Sin espacio suficiente”, la cual, en presentaciones en distintos festivales y museos de la Isla, exhibe obras pictóricas y de alfarería de Carlos Alberto Torres y Oscar López Rivera, como medio para promover la excarcelación de estos dos independentistas.
Torres y López siguen en prisiones federales. El primero no recibió oferta de indulto cuando Clinton excarceló a los demás. Por razones de principios y desconfianza en el sistema de justicia, el segundo rechazó una conmutación que lo habría excarcelado en 10 años.
“Este año es importante para excarcelar a los que quedan, además de que ya han cumplido 29 años, que es tiempo suficiente y no hay razón para mantenerlos allá, si todos fuimos acusados por los mismos cargos”, dijo Cortés.
Ese compromiso de liberar a los que aún viven tras las rejas es compartido por la mayoría del grupo, pero para Adolfo Matos Antongiorgi es tal vez lo primero que piensa cada día.
“Tenemos que sacarlos. Buscamos concienciar al pueblo sobre por qué están allí y por qué los mantienen ilegalmente encarcelados”, dijo.
Matos Antongiorgi es maestro de artesanía. Enseña la técnica de repujado en cobre y labora en la Oficina de Arte, Cultura y Turismo del municipio de Lajas desde 1999.
Como si fuera poco, da talleres en escuelas, restaura muebles antiguos, es guía turístico y hace exposiciones para mostrar su artesanía.
“Me he convertido en un servidor público”, dijo Matos Antongiorgi, quien no quiso entrar en el tema de Holder.
Dijo que no tiene que arrepentirse por luchar por su ideal, que sigue intacto, aunque su método de lucha varió.
“Como maestro de vocación, mi prioridad principal es bregar con jóvenes, ya que con ellos se puede bregar a largo plazo”, explicó. “Usando esa filosofía y temática, estoy produciendo y tengo unas proyecciones muy positivas con el pueblo y con la gente”, manifestó.
Otros que están en la Isla son Alicia e Ida Luz Rodríguez, quienes han trabajado en el taller del maestro Antonio Martorell y buscan crear el suyo propio; Luis Rosa, quien es pintor, artesano y trabaja para un médico del área norte; y Carmen Valentín, quien es maestra en una institución educativa.