Por Luis Rafael Sánchez – Escritor
Apretarse el cinturón. Recomendación hecha a los puertorriqueños por el Consejo Asesor para la Reconstrucción Económica y Fiscal. El Consejo, así como los grupos que representa, se reservan el derecho de apretarse el suyo con amable laxitud.
Asesor. Político derrotado a quien los correligionarios contratan, al margen de crisis económica alguna, amparados en la divisa: “Hoy por ti, mañana por mí”. A mayor rechazo en las urnas, mayor consuelo salarial espera al asesor.
Austeridad. Mala palabra en el vocabulario de miles de puertorriqueños adictos al endeudamiento, las tarjetas de crédito, el vivir de préstamo en préstamo y la ilusión de que la última cuenta la pagará el diablo.
CAREF. Las siglas del Consejo Asesor para la Reconstrucción Económica y Fiscal nombrado por el gobernador Luis Fortuño apenas comenzar su mandato.
Chef. En tiempos de crisis como estamos, el renombrado chef acabado de llegar a la Fortaleza, Oscar Ramiro, encara un suculento problema moral: ¿serenata de lata, serenata “home made” o serenata traída de Casa Manolín?
Cucharada amarga. Imagen utilizada por el Honorable Gobernador, Luis Fortuño. Nomina el desagrado que espera a muchísimos puertorriqueños cuando se aplique el cobro de nuevos impuestos y aumenten las contribuciones a tutiplén.
Cucharada venenosa. Imagen que evita utilizar el Honorable Gobernador Luis Fortuño. Nomina la indignación que sufrirán muchísimos puertorriqueños en cuanto se enteren de que el evasor colmillú vuelve a salirse con la suya y de que las grandes corporaciones foráneas vuelven a hacer aportaciones esmirriadas al erario, con el visto bueno de los cuerpos legislativos.
Dieta. Cantidad de dinero, superior a los ciento cincuenta dólares diarios, que reciben los legisladores para gastos de almuerzo y comida, haya crisis o no haya crisis. La dieta los compensa por el desplazamiento fatigoso al Capitolio, desde sus residencias, ubicadas en lugares remotos como Bayamón y Carolina, por ejemplo.
Evasores contributivos fachendosos. Rico diablo o rica institución que debe al erario quinientos mil dólares en contribuciones, y a quien el Honorable Secretario de Hacienda convocará a su oficina para acordar un amistoso plan de pagos.
Evasores contributivos zarrapastro sos. Pobre diablo que debe al erario quinientos dólares en contribuciones y a quien el Honorable Secretario de Hacienda amenaza con procesar y meter a la cárcel.
Fondos federales. Milagroso linimento importado de los Estados Unidos de Norteamérica, capaz de flexibilizar la mente y el corazón de puertorriqueños de cualquier edad y cualquier ideología.
Granito de arena. Contribución que el Consejo Asesor para la Reconstrucción Económica y Fiscal recomienda aporten las entidades por él representadas para superar la crisis.
Guayama City. Pujo bilingüe, en medio de la crisis, que se permite la alcaldesa de la ciudad de Guayama, así llamada en honor al cacique taíno de igual nombre. El guayamés Luis Palés Matos creó el epíteto “burundanga” como descriptivo de Puerto Rico. Hoy reverdece el epíteto en los límites de su propia ciudad natal.
IVU. Impuesto veleidoso ultrajante al bolsillo puertorriqueño, que igual llega o no llega a las arcas del Departamento de Hacienda.
Materialismo mágico. Gracia alcanzada por miles de puertorriqueños. Gracia que no los deja caer en la tentación de trabajar. Gracia mejor conocida como “mantengo”.
Punto. Antesala de la muerte de cientos de jóvenes puertorriqueños. También el eslabón primario en la exitosa cadena de distribución de narcóticos, con sedes múltiples a lo largo y ancho de Puerto Rico. Por las manos del “bichote” que lo controla pasan millones de dólares, libres de pagar contribuciones.
Saco de arena. Contribución que el Consejo Asesor para la Reconstrucción Económica y Fiscal recomienda aporte el individuo común y corriente para superar la crisis.
Tomás Rivera Schatz. Personaje controvertible dentro de la política puertorriqueña contemporánea. De repente aupado en la estimación colectiva al anunciar que el Senado, del cual es presidente, no aprobará medidas atentatorias a las finanzas escasas de las clases menos pudientes. Unas clases que, dígase lo que se diga, configuran el rostro puertorriqueño continuo.
Ustedes los ricos. Las recomendaciones del Consejo Asesor para la Reconstrucción Económica y Fiscal, antipáticas por unisectoriales e insensibles, le prestan actualidad al famoso melodrama de la época de oro del cine mexicano. El mismo integra una dupleta ejemplar con otro melodrama supremo, Nosotros los pobres.