Esperanto, una lengua internacional

¿Alguna vez has escuchado sobre el esperanto?  Si hiciéramos esa pregunta en Puerto Rico muy pocos podrían contestarla.  El colonialismo en Puerto Rico repercute a cada instante en todas las facetas de nuestra vida como nación a tal punto que casi no sabemos lo que ocurre en el mundo.

Antes de contarles sobre el esperanto es importante conocer que se acaba de abrir un debate en el Parlamento de la Unión Europea sobre la conveniencia de la adopción del esperanto como lengua de trabajo.  Si esta medida progresara le ahorraría millones de euros a la Unión Europea y ésta se convertiría en una organización más neutral y aliada de las minorías lingüísticas.  Sin  embargo, para juzgar la conveniencia o no del esperanto como una lengua común internacional es necesario conocer cómo surgió y parte del movimiento que promueve su uso a nivel mundial.

El esperanto es una lengua auxiliar presentada por el Dr. Ludwik Lejzer Zamenhof para el año 1887.  Zamenhof trabajó durante una década para crear la lengua internacional.  Pero, ¿qué lo llevó a desarrollarla?  Zamenhof creció en Polonia en una comunidad donde se hablaban diferentes idiomas que separaban a la gente, desde pequeño comprendió que era ideal que todos pudieran comunicarse en una sola lengua sin dejar de hablar la propia, también comprendía que hubiera sido injusto imponer el idioma de un pueblo a otro por lo que era necesario tener una lengua neutral. 

El creador del esperanto publicó un libro titulado La lingvo internacia con el fin de que fuera aprendido y se convirtiera en la lengua universal.  Con su sencilla gramática de sólo diez y seis reglas fundamentales, su rica expresividad y una cultura propia, el esperanto es hoy la lengua planificada más extendida a nivel mundial.  Las estimaciones dicen que existen entre 100,000 y 2, 000,000 de hablantes de esperanto repartidos por todo el mundo.  Países como China, Brasil, Cuba y algunos países europeos tienen una considerable cantidad de personas que dominan esta lengua.

Muchos se preguntarán para qué el esperanto si ya existe el inglés.  La realidad es que sólo un 8% de la población mundial puede comunicarse en inglés y quienes aprenden esta lengua se encuentran en una gran desventaja respecto a los hablantes nativos.  Por otro lado, los imperios siempre han utilizado su lengua como una vía de dominación y agresión cultural siendo ellos los mayores beneficiados de la imposición (hoy día más solapada) de su cultura y lengua.

El idioma creado por Zamenhof no sólo es neutral sino que es más fácil de aprender porque no padece de las innumerables excepciones que tienen las gramáticas de las llamadas lenguas nacionales.  Además, su estructura permite la formación de nuevas palabras comprensibles para todos.

El asunto no queda ahí, cada año que pasa desaparecen del planeta muchos idiomas y con ellos se va una gran riqueza y la diversidad que hacen de nuestro mundo un lugar interesante.  Muchas lenguas minoritarias mueren con sus últimos hablantes por el asedio de lenguas dominantes en sus territorios.  Incluso hay idiomas que cuentan con millones de hablantes y se encuentran en peligro o amenazadas, como lo es el runa simi (quechua) de los Andes presionado por el español.

La adopción del esperanto nos daría igualdad de condiciones a todos a nivel global quitándole ventajas a unas naciones sobre otras.  Al mismo tiempo la idea del esperanto no es la sustitución de las lenguas maternas sino su uso como segunda lengua para la comunicación internacional.  La supervivencia de numerosas lenguas amenazadas por otros idiomas sería más un hecho que una fantasía. 

El esperanto cuenta con todo un movimiento en todos los rincones del mundo que promueve su uso.  Cada año se celebran congresos internacionales de esperanto alrededor del planeta, congresos de la juventud esperantista y existe una gran cantidad de literatura y música en ese idioma.  Internet es un medio que ha hecho que el número de personas interesadas en adquirir no sólo este idioma, sino esta nueva forma de ver el mundo, continúe creciendo rápidamente.

Casi todos los países del mundo cuentan con su asociación de esperanto.  ¿Existe en nuestra tierra alguna asociación propia que promueva el uso de este idioma?  El colonialismo nos aísla del resto del mundo negándonos hasta la oportunidad de enriquecernos culturalmente.  Una vez más Puerto Rico está ausente.

Se aleja el PIP de los “focos de disputa”

mpp_gente_ccristo1jun08Por Frances Rosario / frosario1@elnuevodia.com  www.elnuevodia.com

Aunque en el pasado se ha criticado al Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) por no ser inclusivo el presidente ejecutivo de la colectividad Fernando Martín aseguró que las puertas del partido “están abiertas” para recibir a los independentistas no afiliados. Sin embargo, la forma en que propiciarán acercamientos a este sector está en el tintero pues la colectividad sigue inmersa en un proceso de introspección tras perder, por cuarta vez, su franquicia electoral. 

¿Cómo va la inscripción del partido?

El ritmo al que va la inscripción ya se está acercando a 70,000 endosos. Así que mi cálculo es que si se siguiera este ritmo, en aproximadamente tres semanas más habremos completado el proceso.

¿Qué ha provocado que se tarden más tiempo en inscribirse que el cuatrienio pasado?

Aquí, realmente, el elemento determinante fue un poco los esfuerzos de paralización y obstaculización que hubo en la Comisión (Estatal de Elecciones) con nuestra inscripción de tal manera que no pudimos arrancar enseguida. Y en el momento en que se vino a dar la luz verde, que la conseguimos nosotros en los tribunales porque la actitud del Presidente (Ramón Gómez) era no permitirlo, pues en ese momento coincidió con las plenas navidades. 

¿Se enfriaron los ánimos de los independentistas tras la pérdida de la franquicia?

No es que se enfrió el ánimo. El ánimo ha sido muy bueno. Lo que pasa es que en el momento de las fiestas no hay la misma gente disponible.

Pero ya pasó un mes después de las fiestas.

Y estamos recogiendo a un ritmo que sobrepasa los mil (endosos) diarios. Así que yo creo que va excelentemente bien.

¿Cómo va ese proceso de evaluación interna?

Ese proceso va corriendo. Yo no soy parte de esa comisión, así que yo no tengo el detalle. Pero sé que va corriendo y lleva ya casi un mes. Hasta donde sé la comisión se está reuniendo en distintos sitios en la Isla, a nivel regional y municipal, escuchando las propuestas, sugerencias, señalamientos, que hacen las personas que comparecen. Así que va muy bien.

Por iniciativa del liderato del PIP, ¿ha surgido ya algún tipo de cambio interno?

El proceso de reuniones y el proceso de oír las sugerencias es precisamente para recopilar observaciones, señalamientos, y entonces eso pasará a ser evaluado por los organismos del partido. De ahí surgirá el debate y planteamientos. Así que eso proceso va a ser un proceso muy rico y valioso.

¿Cómo han lidiado con los presidentes de comité municipales que criticaron la falta de renovación en el partido?

En todo los partidos en el mundo siempre hay personas que le gustaría que las cosas sean distintas a como son, que el liderato fuese distinto. Así que eso es una cosa perfectamente natural. En su momento lo que habrá que ver es cuáles son los grandes consensos de los nuevos proyectos que hay que acometer, de los cambios organizativos que haya que hacer. Así que todo ese proceso está por delante. Lo importante es que ya ha comenzado y con buena participación de la militancia.

¿Propiciará el PIP unidad con las organizaciones independentistas no afiliadas?

Hay un límite, verdad. Por ejemplo, hay personas que no creen en el proceso electoral. Pues esas personas difícilmente van a sentirse que pueden colaborar con el PIP, eso es perfectamente explicable. Pueden haber personas que en su momento pueden tener prioridades que sean incompatibles con las prioridades del PIP. Pero todo aquel que vea la necesidad de un instrumento político, que sea además un instrumento electoral, el PIP en ese sentido es el partido de la independencia y cualquiera que se sienta que puede aportar a ese movimiento está naturalmente invitado.

¿Buscarán limar las asperezas con el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) para que se les unan en su lucha?

Nosotros en este momento, nosotros estamos abiertos, y tenemos relaciones personales con independentistas que no están con el PIP y las mantenemos. Pero tenemos mucho cuidado con tratar de no institucionalizar los conflictos, porque eso siempre es contraproducente. Así es que siempre hay conversaciones entre individuos, pero tratamos de evitar montar carteleras que se conviertan en foco de disputa.

¿Intentarán sanar esas diferencias con el MINH?

Siempre hemos estado abiertos a conversar con cualquiera que le interese conversar. Lo que pasa es que en el MINH hay mucha gente. Hay muchas personas que tienen distintas posiciones sobre distintas cosas, así que es difícil hablar de ellos como un ente monolítico. Ahí hay personas que creen que la solución está en apoyar a los populares, ahí hay personas que puedan pensar que la solución no es votar y otra que es votar por el PIP. Así que es un movimiento heterogéneo.

Nueva propuesta PIP financiamiento campañas eleccionararias

Por José Bas – Tomado de www.independencia.net

Ante la probabilidad de que se apruebe un proyecto de ley que eliminaría el fondo voluntario para las campañas eleccionarias de los partidos, el Partido Independentista Puertorriqueño reveló ayer una nueva propuesta de financiamiento de campañas que se amolda a la realidad económica y fiscal actual y significará un ahorro de aproximadamente $30 millones.

Según declaró el Presidente Ejecutivo del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Lcdo. Fernando Martín, su partido se opuso desde el principio al fondo voluntario. Éste ha probado ser un gran fracaso y debe eliminarse y sustituirse por un nuevo esquema.

“En esta circunstancia, no solo vemos con buenos ojos la eliminación del fondo voluntario, sino que creemos que la nueva circunstancia de crisis económica y de austeridad impone un remedio heroico. Debe ser uno que le pueda economizar al Pueblo de Puerto Rico potencialmente, cerca de 30 millones de dólares”, sostuvo el ex Senador independentista.

La nueva propuesta del PIP contempla que en un año electoral se le permita a cada partido levantar, de fuentes privadas, hasta un límite máximo de $1 millón para gastos publicitarios. Que se limite el periodo de la campaña eleccionaria a las últimas siete semanas anteriores a la fecha de las elecciones y que solamente en ese periodo se pueda gastar el dinero recogido. Además, que se utilice el sistema de televisión público, -WIPR-TV-, como medios de orientación e información de los partidos a la ciudadanía.

En el pasado, el PIP había criticado consistentemente que se financiaran las campañas eleccionarias con fondos privados porque de la manera en que el fondo voluntario está estructurado, se presta para la compra de influencias y para el inversionismo político por parte de grandes intereses económicos. El esquema actual le asigna a cada candidato a la gobernación $3 millones de fondos públicos. Le permite recoger por encima, hasta $4 millones adicionales en fondos privados y obliga al gobierno a parear esos fondos privados con fondos públicos adicionales. En total, el sistema que rige actualmente el financiamiento de campañas eleccionarias permite que un candidato pueda allegarse legalmente hasta $11 millones, de los cuales $7 provienen de fondos públicos.

Frente a lo anterior, el PIP proponía que se financiaran las campañas políticas exclusivamente con fondos públicos -igual que se hace en muchos países europeos- y que se prohibieran las aportaciones privadas. Además, se proponía reducir y limitar el tiempo de campaña drásticamente para que fuese en los últimos dos o tres meses anteriores a la fecha de las elecciones. La nueva propuesta del PIP permite la recaudación de aportaciones privadas hasta un límite relativamente bajo, lo cual haría ilegal cualquier aportación en exceso. Al reducir el periodo de campaña, se reduce drásticamente el costo de la misma, lo que a su vez elimina la necesidad de grandes sumas de dinero. El propósito de minimizar la posibilidad de la compra de influencias, que era una de las objeciones principales al financiamiento privado de las campañas que el PIP esgrimía, se cumpliría bajo la nueva propuesta, pero además, libará al gobierno de una carga presupuestaria que no está en condiciones de asumir en la realidad actual de nuestra crítica situación económica.

Venezuela dice SÍ

t_abn_30_11_2007_chavezfullbolivar_campanasi6_1082Ya desde antes de las 10:30 de la noche decenas de miles de venezolanos y venezolanas se concentraban frente a Miraflores para celebrar la victoria del Sí en el referéndum de enmienda constitucional.  Información no oficial decía que el Sí aventajaba por más de 10 puntos a la opción del No.  En un ejemplo de democracia millones de venezolanos salieron a votar desde tempranas horas de la mañana.

Poco tiempo después la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, anunció la ventaja del Sí con 54.3% (6,003,594 votos) contra el No 45.6% (5,040,082 votos).  La ventaja del chavismo era de casi un millón de votos.  La participación fue masiva estimándose en el 70% del electorado.  Esta información representa más del 96% de las actas.

El gobierno de la República Bolivariana a recibido acusaciones de falta de democracia, sin embargo, el presidente Hugo Chávez durante diez años ha llegado al poder mediante el voto popular y a celebrado sus victorias y aceptado sus derrotas.  Contrario a Puerto Rico donde el voto del pueblo no es respetado cuando los que gobiernan no les interesa como el caso del Referéndum de Unicameralidad del 10 de julio de 2005.

Chávez sí, Chávez no

Por Beatriz Lecumberri

Son las seis de la mañana y esta mujer viuda de 68 años ha querido ponerse guapa para votar, porque este 15 de febrero es para ella un día de fiesta. Cuidadosamente peinada, con camisa roja, carmín rojo, esmalte de uñas rojo, color de los adeptos de Chávez, recuerda cómo su vida ha mejorado desde 1998, año en que el mandatario ganó las elecciones.

“Me quedé viuda, tenía que matarme a trabajar para sacar adelante a mis dos hijos. Llegó Chávez, mi pensión aumentó y mi vida cambió. Nadie antes se había ocupado de nosotros. Este pueblo recuperó su dignidad”, afirma emocionada.

En el 23 de enero, barriada del oeste de Caracas donde el mandatario es muy popular, las filas frente a las oficinas de votación comenzaron pasadas las cuatro de la mañana, dos horas antes de la apertura de los colegios electorales.

“Creo en este proceso revolucionario. Pero votar hoy por esta enmienda no significa que Chávez vaya a quedarse toda la vida. Dependerá de si lo hace bien o mal”, explica Jesús Madrid, economista de 52 años.

De ser aprobada, esta enmienda a la Constitución de 1999 permitirá que el presidente y todos los cargos de elección popular se representen a sus cargos sin que exista un límite de mandatos. Actualmente, la Carta Magna limita los periodos presidenciales consecutivos a dos, lo cual implica que Chávez debería abandonar el poder a finales de 2012.

“Si las elecciones se celebraran mañana, yo votaría por Chávez. Su balance de gobierno es muy bueno y además, la oposición no puede regresar al poder para cometer las mismas tonterías del pasado”, agrega Madrid.

Fuertemente vigiladas por efectivos militares y por testigos de ambas partes, sobre todo partidarios del gobierno, las votaciones transcurrían rápidamente y sin incidentes en Caracas.

“Queremos cambios. Cada día hay más inseguridad y el gobierno está poniendo más atención en cosas menos necesarias, como este referéndum”, afirma en voz baja Karelis Villarroel, mirando con desconfianza una motocicleta que transportaba a dos adeptos del gobierno ondeando banderas rojas. “Aquí hay mucho chavista, las personas no se atreven a decir por quién van a votar”, agrega.

En la mayoría de las escuelas de estas barriadas populares del oeste de Caracas, la propaganda por el “no” a la enmienda es inexistente. Los inmensos carteles a favor del “sí”, las imágenes de Hugo Chávez y de los héroes de la independencia venezolana inundan las calles.

“Antes, este pueblo estaba a la deriva. Aquí entraba el dinero pero no se veía ningún resultado y ahora sirve para ayudar a la agente. ¿En qué líder de la oposición se podría confiar como confiamos en Chávez?”, se pregunta Ana Llamuca, aguardando su turno para votar en Catia, otro barrio popular del oeste de la capital.

“Tenemos que buscar una renovación. El gobierno hizo cosas buenas pero ¿qué me dicen de la inseguridad, de la corrupción?”, responde Javier Solórzano.

Durante la campaña, el gobierno insistió en que la enmienda es necesaria para continuar los programas públicos en educación, salud o vivienda y el argumento surtió efecto entre estas personas de escasos recursos.

“Quiero a Chávez desde que dio un golpe de Estado (fallido, en 1992, ndlr). No le cabe el corazón en el pecho. Llega a los verdaderos problemas del pueblo pero hay gente que no quiere entender todo lo que hace por nosotros”, afirma Guadalupe Rodríguez, anciana de 80 años, que llegó a votar ayudada por su hijo.

“Podemos no estar de acuerdo en todo, pero ha habido muchos cambios buenos. Por encima de todo los venezolanos quieren vivir en paz y hoy vivimos en paz”, explica José Luis Palacios, trabajador del gobierno.

Israel debe ser procesado por genocidio

Por: Nelson del Castillo – Periódico Claridad

El estado de Israel debe ser procesado por genocidio en un tribunal internacional, a la vez que debe retirarse de los territorios ocupados de Palestina, reclamaron cientos de puertorriqueños y miembros de la comunidad árabe que marcharon el domingo en el Viejo San Juan respondiendo a una convocatoria de 17 organizaciones políticas y sociales.

La dirigente nacionalista Rosa Meneses-Albizu Campos, oradora principal de la actividad que recorrió varias calles del Viejo San Juan hasta culminar frente a las escalinatas orientales del edificio federal, reclamó el procesamiento de Israel por crímenes de lesa humanidad cometidos en Gaza, donde murieron sobre 1,400 palestinos, entre ellos más de 300 niños, y cerca de 5,000 resultaron heridos como parte de la ofensiva militar “Plomo fundido”.

 

Como puertorriqueños y como pueblo ocupado por Estados Unidos, exigimos el retiro inmediato de Israel de los territorios palestinos”, dijo la nieta del mártir nacionalista Pedro Albizu Campos al cerrar la marcha, convocada por la recién creada Red de Solidaridad con Palestina.

La Presidenta del Partido Nacionalista de Puerto Rico afirmó que “la operación Plomo fundido es un acto de genocidio” de Israel que forma parte de su política de estrangulamiento al pueblo palestino, al que se mantiene bloqueado para que no se pueda abastecer de alimentos ni de medicinas.

Refirió que Estados Unidos proporciona a Israel “miles de millones de dólares” para que se mantenga como un estado agresor en el Oriente Próximo, aparte de pretender quedarse con el territorio de Gaza para apropiarse de las riquezas que reposan en su subsuelo, como el gas natural.

Meneses-Albizu Campos recordó que el Movimiento de Resistencia Islámico (Hamás) enfrentó el desafío de Israel y de Estados Unidos de presentarse a las elecciones en Gaza en enero de 2005, pero que después de ganar abrumadoramente han pretendido desconocer su legitimidad.

La declaración de la Red de Solidaridad con Palestina –integrada por las organizaciones puertorriqueñas Frente Socialista, Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, Movimiento al Socialismo, Refundación Comunista, Partido Nacionalista, Movimiento Socialista de los Trabajadores, Comité de Solidaridad con Cuba, Proyecto Caribeño de Justicia y Paz, Asociación Nacional de Estudiantes de Derecho y Madres Contra la Guerra, entre otras–, demandó del gobernador Luis G. Fortuño que se exprese “enérgicamente” contra el bloqueo a que se encuentra sometida Palestina.

A la protesta por las calles del Viejo San Juan se unieron representantes del Colegio de Médicos Cirujanos, el Comité Dominicano de Derechos Humanos, la Coordinadora de la Jornada “Filiberto Ojeda Ríos”, la Organización Socialista Internacional y la Coordinadora Continental Bolivariana.

Mediante la lectura del documento, Meneses-Albizu Campos igualmente subrayó el derecho del pueblo palestino a su independencia nacional.

“¡Viva el pueblo palestino!, ¡Abajo el estado terrorista de Israel!, ¡Abajo el imperialismo!, ¡Viva Puerto Rico Libre!”, reclamó a voz en cuello la dirigente nacionalista, mientras decenas de manifestantes lanzaban zapatos, como símbolo de repudio, a las escalinatas del Tribunal de Distrito de Estados Unidos en San Juan.

Nuestra América

A continuación les publico un ensayo de José Martí titulado Nuestra América.  Es un poco largo, pero muy interesante porque podemos captar cómo estos problemas no han desaparecido de nuestro continente y muy específicamente de Puerto Rico.

Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra.

No hay proa que taje una nube de ideas. Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final, a un escuadrón de acorazados. Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos. Los que se enseñan los puños, como hermanos celosos, que quieren los dos la misma tierra, o el de casa chica, que le tiene envidia al de casa mejor, han de encajar, de modo que sean una, las dos manos. Los que, al amparo de una tradición criminal, cercenaron, con el sable tinto en la sangre de sus mismas venas, la tierra del hermano vencido, del hermano castigado más allá de sus culpas, si no quieren que les llame el pueblo ladrones, devuélvanle sus tierras al hermano. Las deudas del honor no las cobra el honrado en dinero, a tanto por la bofetada. Ya no podemos ser el pueblo de hojas, que vive en el aire, con la copa cargada de flor, restallando o zumbando, según la acaricie el capricho de la luz, o la tundan y talen las tempestades: ¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.

A los sietemesinos sólo les faltará el valor. Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses. Porque les falta el valor a ellos, se lo niegan a los demás. No les alcanza al árbol difícil el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera, el brazo de Madrid o de París, y dicen que no se puede alcanzar el árbol. Hay que cargar los barcos de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre. Si son parisienses o madrileños, vayan al Prado, de faroles, o vayan a Tortoni, de sorbetes. ¡Estos hijos de carpintero, que se avergüenzan de que su padre sea carpintero! ¡Estos nacidos en América, que se avergüenzan, porque llevan delantal indio, de la madre que los crió, y reniegan, ¡bribones!, de la madre enferma, y la dejan sola en el lecho de las enfermedades! Pues, ¿quién es el hombre? ¿el que se queda con la madre, a curarle la enfermedad, o el que la pone a trabajar donde no la vean, y vive de su sustento en las tierras podridas, con el gusano de corbata, maldiciendo del seno que lo cargó, paseando el letrero de traidor en la espalda de la casaca de papel? ¡Estos hijos de nuestra América, que ha de salvarse con sus indios, y va de menos a más; estos desertores que piden fusil en los ejércitos de la América del Norte, que ahoga en sangre a sus indios, y va de más a menos! ¡Estos delicados, que son hombres y no quieren hacer el trabajo de hombres! Pues el Washington que les hizo esta tierra ¿se fue a vivir con los ingleses, a vivir con los ingleses en los años en que los veía venir contra su tierra propia? ¡Estos “increíbles” del honor, que lo arrastran por el suelo extranjero, como los increíbles de la Revolución francesa, danzando y relamiéndose, arrastraban las erres!

Ni ¿en qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles? De factores tan descompuestos, jamás, en menos tiempo histórico, se han creado naciones tan adelantadas y compactas. Cree el soberbio que la tierra fue hecha para servirle de pedestal, porque tiene la pluma fácil o la palabra de colores, y acusa de incapaz e irremediable a su república nativa, porque no le dan sus selvas nuevas modo continuo de ir por el mundo de gamonal famoso, guiando jacas de Persia y derramando champaña. La incapacidad no está en el país naciente, que pide formas que se le acomoden y grandeza útil, sino en los que quieren regir pueblos originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de monarquía en Francia. Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al potro del llanero. Con una frase de Sieyés no se desestanca la sangre cuajada de la raza india. A lo que es, allí donde se gobierna, hay que atender para gobernar bien; y el buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con que elementos está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones nacidas del país mismo, a aquel estado apetecible donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan todos de la abundancia que la naturaleza puso para todos en el pueblo que fecundan con su trabajo y defienden con sus vidas. El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del gobierno ha de ser el del país. La forma del gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país.

Por eso el libro importado ha sido vencido en América por el hombre natural. Los hombres naturales han vencido a los letrados artificiales. El mestizo autóctono ha vencido al criollo exótico. No hay batalla entre la civilización y la barbarie, sino entre la falsa erudición y la naturaleza. El hombre natural es bueno, y acata y premia la inteligencia superior, mientras esta no se vale de su sumisión para dañarle, o le ofende prescindiendo de él, que es cosa que no perdona el hombre natural, dispuesto a recobrar por la fuerza el respeto de quien le hiere la susceptibilidad o le perjudica el interés. Por esta conformidad con los elementos naturales desdeñados han subido los tiranos de América al poder: y han caído, en cuanto les hicieron traición. Las repúblicas han purgado en las tiranías su incapacidad para conocer los elementos verdaderos del país, derivar de ellos la forma de gobierno y gobernar con ellos. Gobernante, en un pueblo nuevo, quiere decir creador.

En pueblos compuestos de elementos cultos e incultos, los incultos gobernarán, por su hábito de agredir y resolver las dudas con su mano, allí donde los cultos no aprendan el arte del gobierno. La masa inculta es perezosa, y tímida en las cosas de la inteligencia, y quiere que la gobiernen bien; pero si el gobierno le lastima, se lo sacude y gobierna ella. ¿Cómo han de salir de las universidades los gobernantes, si no hay universidad en América donde se enseñe lo rudimentario del arte del gobierno, que es el análisis de los elementos peculiares de los pueblos de América? A adivinar salen los jóvenes al mundo, con antiparras yanquis o francesas, y aspiran a dirigir un pueblo que no conocen. En la carrera de la política habría de negarse la entrada a los que desconocen los rudimentos de la política. El premio de los certámenes no ha de ser para la mejor oda, sino para el mejor estudio de los factores del país en que se vive. En el periódico, en la cátedra, en la academia, debe llevarse adelante el estudio de los factores reales del país. Conocerlos basta, sin vendas ni ambages; porque el que pone de lado, por voluntad u olvido, una parte de la verdad, cae a la larga por la verdad que le faltó, que crece en la negligencia, y derriba lo que se levanta sin ella. Resolver el problema después de conocer sus elementos, es más fácil que resolver el problema sin conocerlos. Viene el hombre natural, indignado y fuerte, y derriba la justicia acumulada de los libros, porque no se la administra en acuerdo con las necesidades patentes del país. Conocer es resolver. Conocer el país, y gobernarlo conforme al conocimiento, es el único modo de librarlo de tiranías. La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas a acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia. Nuestra Grecia es preferible a la Grecia que no es nuestra. Nos es más necesaria. Los políticos nacionales han de reemplazar a los políticos exóticos. Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas. Y calle el pedante vencido; que no hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas.

Con los pies en el rosario, la cabeza blanca y el cuerpo pinto de indio y criollo, vinimos, denodados, al mundo de las naciones. Con el estandarte de la Virgen salimos a la conquista de la libertad. Un cura, unos cuantos tenientes y una mujer alzan en México la república, en hombros de los indios. Un canónigo español, a la sombra de su capa, instruye en la libertad francesa a unos cuantos bachilleres magníficos, que ponen de jefe de Centro América contra España al general de España. Con los hábitos monárquicos, y el Sol por pecho, se echaron a levantar pueblos los venezolanos por el Norte y los argentinos por el Sur. Cuando los dos héroes chocaron, y el continente iba a temblar, uno, que no fue el menos grande, volvió riendas. Y como el heroísmo en la paz es más escaso, porque es menos glorioso, que el de la guerra; como al hombre le es más fácil morir con honra que pensar con orden; como gobernar con los sentimientos exaltados y unánimes es más hacedero que dirigir, después de la pelea, los pensamientos diversos, arrogantes, exóticos o ambiciosos; como los poderes arrollados en la arremetida épica zapaban, con la cautela felina de la especie y el peso de lo real, el edificio que había izado, en las comarcas burdas y singulares de nuestra América mestiza, en los pueblos de pierna desnuda y casaca de París, la bandera de los pueblos nutridos de savia gobernante en la práctica continua de la razón y de la libertad; como la constitución jerárquica de las colonias resistía la organización democrática de la República, o las capitales de corbatín dejaban en el zaguán al campo de bota de potro, o los redentores bibliógenos no entendieron que la revolución que triunfó con el alma de la tierra, desatada a la voz del salvador, con el alma de la tierra había de gobernar, y no contra ella ni sin ella, entró a padecer América, y padece, de la fatiga de acomodación entre los elementos discordantes y hostiles que heredó de un colonizador despótico y avieso, y las ideas y formas importadas que han venido retardando, por su falta de realidad local, el gobierno lógico. El continente descoyuntado durante tres siglos por un mando que negaba el derecho del hombre al ejercicio de su razón, entró, desatendiendo o desoyendo a los ignorantes que lo habían ayudado a redimirse, en un gobierno que tenía por base la razón; la razón de todos en las cosas de todos, y no la razón universitaria de unos sobre la razón campestre de otros. El problema de la independencia no era el cambio de formas, sino el cambio de espíritu.

Con los oprimidos había que hacer causa común, para afianzar el sistema opuesto a los intereses y hábitos de mando de los opresores. El tigre, espantado del fogonazo, vuelve de noche al lugar de la presa. Muere echando llamas por los ojos y con las zarpas al aire. No se le oye venir, sino que viene con zarpas de terciopelo. Cuando la presa despierta, tiene al tigre encima. La colonia continuó viviendo en la república; y nuestra América se está salvando de sus grandes yerros–de la soberbia de las ciudades capitales, del triunfo ciego de los campesinos desdeñados, de la importación excesiva de las ideas y fórmulas ajenas, del desdén inicuo e impolítico de la raza aborigen, –por la virtud superior, abonada con sangre necesaria, de la república que lucha contra la colonia. El tigre espera, detrás de cada árbol, acurrucado en cada esquina. Morirá, con las zarpas al aire, echando llamas por los ojos.
Pero “estos países se salvarán”, como anunció Rivadavia el argentino, el que pecó de finura en tiempos crudos: al machete no le va vaina de seda, ni en el país que se ganó con lanzón, se puede echar el lanzón atrás, porque se enoja y se pone en la puerta del Congreso de Iturbide “a que le hagan emperador al rubio”. Estos países se salvarán porque, con el genio de la moderación que parece imperar, por la armonía serena de la Naturaleza, en el continente de la luz, y por el influjo de la lectura crítica que ha sucedido en Europa a la lectura de tanteo y falansterio en que se empapó la generación anterior, le está naciendo a América, en estos tiempos reales, el hombre real.

Éramos una visión, con el pecho de atleta, las manos de petimetre y la frente de niño. Éramos una máscara, con los calzones de Inglaterra, el chaleco parisiense, el chaquetón de Norteamérica y la montera de España. El indio, mudo, nos daba vueltas alrededor, y se iba al monte, a la cumbre del monte, a bautizar sus hijos. El negro, oteado, cantaba en la noche la música de su corazón, solo y desconocido, entre las olas y las fieras. El campesino, el creador, se revolvía, ciego de indignación, contra la ciudad desdeñosa, contra su criatura. Éramos charreteras y togas, en países que venían al mundo con la alpargata en los pies y la vincha en la cabeza. El genio hubiera estado en hermanar, con la caridad del corazón y con el atrevimiento de los fundadores, la vincha y la toga, en desestancar al indio; en ir haciendo lado al negro suficiente; en ajustar la libertad al cuerpo de los que se alzaron y vencieron por ella. Nos quedó el oidor, y el general, y el letrado, y el prebendado. La juventud angélica, como de los brazos de un pulpo, echaba al Cielo, para caer con gloria estéril, la cabeza, coronada de nubes. El pueblo natural, con el empuje del instinto, arrollaba, ciego del triunfo, los bastones de oro. Ni el libro europeo, ni el libro yanqui, daban la clave del enigma hispanoamericano. Se probó el odio, y los países venían cada año a menos. Cansados del odio inútil, de la resistencia del libro contra la lanza, de la razón contra el cirial, de la ciudad contra el campo, del imperio imposible de las castas urbanas divididas sobre la nación natural, tempestuosa o inerte, se empieza, como sin saberlo, a probar el amor. Se ponen en pie los pueblos, y se saludan. “¿Cómo somos?” se preguntan; y unos a otros se van diciendo cómo son. Cuando aparece en Cojímar un problema, no van a buscar la solución a Dantzig. Las levitas son todavía de Francia, pero el pensamiento empieza a ser de América. Los jóvenes de América se ponen la camisa al codo, hunden las manos en la masa, y la levantan con la levadura de su sudor. Entienden que se imita demasiado, y que la salvación está en crear. Crear es la palabra de pase de esta generación. El vino, de plátano; y si sale agrio, ¡es nuestro vino! Se entiende que las formas de gobierno de un país han de acomodarse a sus elementos naturales; que las ideas absolutas, para no caer por un yerro de forma, han de ponerse en formas relativas; que la libertad, para ser viable, tiene que ser sincera y plena; que si la república no abre los brazos a todos y adelanta con todos, muere la república. El tigre de adentro se entra por la hendija, y el tigre de afuera. El general sujeta en la marcha la caballería al paso de los infantes. O si deja a la zaga a los infantes, le envuelve el enemigo la caballería. Estrategia es política. Los pueblos han de vivir criticándose, porque la crítica es la salud; pero con un solo pecho y una sola mente. ¡Bajarse hasta los infelices, y alzarlos en los brazos! ¡Con el fuego del corazón deshelar la América coagulada! ¡Echar, bullendo y rebotando, por las venas, la sangre natural del país! En pie, con los ojos alegres de los trabajadores, se saludan, de un pueblo a otro, los hombres nuevos americanos. Surgen los estadistas naturales del estudio directo de la naturaleza. Leen para aplicar, pero no para copiar. Los economistas estudian la dificultad en sus orígenes. Los oradores empiezan a ser sobrios. Los dramaturgos traen los caracteres nativos a la escena. Las academias discuten temas viables. La poesía se corta la melena zorrillesca y cuelga del árbol glorioso el chaleco colorado. La prosa, centelleante y cernida, va cargada de ideas. Los gobernadores, en las repúblicas de indios, aprenden indio.

De todos sus peligros se va salvando América. Sobre algunas repúblicas está durmiendo el pulpo. Otras, por la ley del equilibrio, se echan a pie a la mar, a recobrar, con prisa loca y sublime, los siglos perdidos. Otras, olvidando que Juárez paseaba en un coche de mulas, ponen coche de viento y de cochero a una pomba de jabón; el lujo venenoso, enemigo de la libertad, pudre al hombre liviano y abre la puerta al extranjero. Otras acendran, con el espíritu épico de la independencia amenazada, el carácter viril. Otras crían, en la guerra rapaz contra el vecino, la soldadesca que puede devorarlas. Pero otro peligro corre, acaso, nuestra América, que no le viene de sí, sino de la diferencia de orígenes, métodos e intereses entre los dos factores continentales, y es la hora próxima en que se le acerque, demandando relaciones íntimas, un pueblo emprendedor y pujante que la desconoce y la desdeña. Y como los pueblos viriles, que se han hecho de sí propios, con la escopeta y la ley, aman, y sólo aman, a los pueblos viriles; como la hora del desenfreno y la ambición, de que acaso se libre, por el predominio de lo más puro de su sangre, la América del Norte, o en que pudieran lanzarla sus masas vengativas y sórdidas, la tradición de conquista, y el interés de un caudillo hábil, no está tan cercana aún a los ojos del más espantadizo, que no dé tiempo a la prueba de altivez, continua y discreta, con que se la pudiera encarar y desviarla; como su decoro de república pone a la América del Norte, ante los pueblos atentos del Universo, un freno que no le ha de quitar la provocación pueril o la arrogancia ostentosa, o la discordia parricida de nuestra América, el deber urgente de nuestra América es enseñarse como es, una en alma e intento, vencedora veloz de un pasado sofocante, manchada sólo con sangre de abono que arranca a las manos la pelea con las ruinas, y la de las venas que nos dejaron picadas nuestros dueños. El desdén del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra América; y urge, porque el día de la visita está próximo, que el vecino la conozca, la conozca pronto, para que no la desdeñe. Por ignorancia llegaría, tal vez, a poner en ella la codicia. Por el respeto, luego que la conociese, sacaría de ella las manos. Se ha de tener fe en lo mejor del hombre, y desconfiar de lo peor de él. Hay que dar ocasión a lo mejor para que se revele y prevalezca sobre lo peor. Si no, lo peor prevalece. Los pueblos han de tener una picota para quien les azuza a odios inútiles; y otra para quien no les dice a tiempo la verdad.

No hay odio de razas, porque no hay razas. Los pensadores canijos, los pensadores de lámparas, enhebran y recalientan las razas de librería, que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano en la justicia de la Naturaleza, donde resalta en el amor victorioso y el apetito turbulento, la identidad universal del hombre. El alma emana, igual y eterna, de los cuerpos diversos en forma y en color. Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas. Pero en el amasijo de los pueblos se condensan, en la cercanía de otros pueblos diversos, caracteres peculiares y activos, de ideas y de hábitos, de ensanche y adquisición, de vanidad y de avaricia, que del estado latente de preocupaciones nacionales pudieran, en un período de desorden interno o de precipitación del carácter acumulado del país, trocarse en amenaza grave para las tierras vecinas, aisladas y débiles, que el país fuerte declara perecederas e inferiores. Pensar es servir. Ni ha de suponerse, por antipatía de aldea, una maldad ingénita y fatal al pueblo rubio del continente, porque no habla nuestro idioma, ni ve la casa como nosotros la vemos, ni se nos parece en sus lacras políticas, que son diferentes de las nuestras, ni tiene en mucho a los hombres biliosos y trigueños, ni mira caritativo, desde su eminencia aún mal segura, a los que, con menos favor de la Historia, suben a tramos heroicos la vía de las repúblicas: ni se han de esconder los datos patentes del problema que puede resolverse, para la paz de los siglos, con el estudio oportuno, y la unión tácita y urgente del alma continental. ¡Porque ya suena el himno unánime; la generación actual lleva a cuestas, por el camino abonado por los padres sublimes, la América trabajadora; del Bravo a Magallanes, sentado en el lomo del cóndor, regó el Gran Semí, por las naciones románticas del continente y por las islas dolorosas del mar, la semilla de la América nueva!